Lunes, 24 de Febrero del 2020
$('#sl1').before('<div id="nav1">').cycle({
    fx: 'fade',
    speed: 300,
    timeout:  5389,
   	pager:  '#nav1'     }); 
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
+ homilias mensajes
2º Domingo de Adviento, ciclo A: 8 de diciembre del 2019
www.arzobispadodehuancayo.org/?idt=12&id=5463&web=homilias-mensajes

 


LA MISIÓN DEL PROFETA

   Cuando nace Juan Bautista, su padre Zacarías dice: A ti, hijito mío,

te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor

preparando sus caminos, y anunciando a su pueblo que Dios

les da la salvación y les perdona sus pecados (Lc 1,76s).

   Años después, Juan: -Renuncia a una vida cómoda y va al desierto.

-Denuncia la hipocresía e inmoralidad de ciertas autoridades.

-Anuncia la venida de Jesús que bautizará con el Espíritu Santo.

 

Juan Bautista se presenta en el desierto

   Juan Bautista tiene una misión: preparar el camino del Señor.

Para ello, como todo profeta, lo primero que hace es renunciar.

*Renuncia a vivir en la ciudad de Jerusalén, donde está el templo

con sus riquezas, negocios, ceremonias… También allí están

los sacerdotes, los maestros de la ley, los escribas y fariseos que:

matan a los profetas y apedrean a los enviados de Dios (Mt 23,37).

*La Palabra de Dios vino sobre Juan que está en el desierto.

Esa misma Palabra vino sobre la Virgen María que vive en Nazaret.

*La sencillez -en su vestido y alimento- es una característica de Juan.

*Al final de su vida, Juan da este valioso testimonio sobre Jesús:

Ahora mi gozo es perfecto, Él debe crecer y yo disminuir (Jn 3,30).

   En países de larga tradición cristiana… la Iglesia debe renunciar:

a la ambición terrenal, a las ataduras temporales, a la adulación,

al prestigio ambiguo, a los vínculos con la riqueza. Solo así, la Iglesia

será más transparente, y fuerte su misión de servicio (DM, 14º, n.18).

   Para ser una Iglesia -comunidad cristiana- pobre entre los pobres,

en el Pacto de las catacumbas (1965, n. 6 y 8), 40 obispos dijeron:

*Evitaremos todo lo que pueda parecer concesión de privilegios,

primacía o incluso preferencia a los ricos y a los poderosos; por

ejemplo, en banquetes ofrecidos o aceptados, y en servicios religiosos.

*Apoyaremos a laicos, religiosos, diáconos o sacerdotes que el Señor

llama a evangelizar a los pobres y trabajadores, compartiendo su vida.

¡Raza de víboras! Den frutos de una sincera conversión

   Juan denuncia a los fariseos y saduceos que piden bautizarse,

diciéndoles: ¡Raza de víboras! Den fruto de una sincera conversión,

y no se hagan ilusiones diciendo: Somos descendientes de Abraham,

porque Dios puede hacer de estas piedras descendientes de Abraham.

   Más tarde, denunciará las inmoralidades de Herodes Antipas,

diciéndole: No te es lícito tener la mujer de tu hermano Filipo.

Herodes, en vez de oír aquella voz, convertirse y cambiar su vida,

hace encarcelar al profeta Juan… después ordena matarlo (Mt 14,1ss).

Denunciar tiene un costo: calumnia, persecución, muerte (Mt 5,11s).

   Ojalá los responsables del grito de los pobres y de la tierra, oigan

la denuncia que (en dic. de 1511) hizo Fr. Antonio de Montesinos,

en la actual República Dominicana: ¿Con qué derecho y justicia

tienen en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios?

¿Con qué autoridad han hecho tan detestables guerras

a estas gentes que estaban en sus tierras, mansas y pacíficas?

¿Cómo los tienen tan oprimidos y fatigados,

sin darles de comer ni curarlos de sus enfermedades,

que de los excesivos trabajos que les dan incurren y se mueren,

o por mejor decir, los matan, por sacar y adquirir oro cada día?

 

Detrás de mí viene uno con más autoridad que yo

   Juan prepara el camino de Jesús, anunciando esta Buena Noticia:

Conviértanse, porque está cerca el Reino de los cielos…

Yo les bautizo con agua para que ustedes se conviertan,

pero detrás de mí viene uno con más autoridad que yo;

Él les bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.

   Como Juan, anunciemos a Jesús con el testimonio de nuestra vida,

a saber, con palabras y obras que expresen amor a Dios y al prójimo.

   Así lo dice el Papa Paulo VI: El hombre contemporáneo

escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan;

o si escuchan a los que enseñan es porque dan testimonio.

Y añade: Será sobre todo mediante su conducta, mediante su vida,

como la Iglesia evangelizará al mundo, es decir,

mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo,

de pobreza y despego de los bienes materiales,

de libertad frente a los poderes del mundo, en una palabra:

de santidad (“Anuncio del Evangelio”, 1975, n.41). Javier Castillo A

 

RECORRER CAMINOS NUEVOS

   Por los años 27 o 28 apareció en el desierto del Jordán un profeta original e independiente que provocó un fuerte impacto en el pueblo judío: las primeras generaciones cristianas lo vieron siempre como el hombre que preparó el camino a Jesús.

   Todo su mensaje se puede concentrar en un grito: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos. Después de veinte siglos, el Papa Francisco nos está gritando el mismo mensaje a los cristianos: Abrid caminos a Dios, volved a Jesús, acoged el Evangelio.

   Su propósito es claro: Busquemos ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos. No será fácil. Hemos vivido estos últimos años paralizados por el miedo. El Papa no se sorprende: La novedad nos da siempre un poco de miedo porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos y planificamos nuestra vida. Y nos hace una pregunta a la que hemos de responder: ¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido capacidad de respuesta?

   Algunos sectores de la Iglesia piden al Papa que acometa cuanto antes diferentes reformas que consideran urgentes. Sin embargo, Francisco ha manifestado su postura de manera clara: Algunos esperan y me piden reformas en la Iglesia y debe haberlas. Pero antes es necesario un cambio de actitudes.

   Me parece admirable la clarividencia evangélica del Papa Francisco. Lo primero no es firmar decretos reformistas. Antes, es necesario poner a las comunidades cristianas en estado de conversión y recuperar en el interior de la Iglesia las actitudes evangélicas más básicas. Solo en ese clima será posible acometer de manera eficaz y con espíritu evangélico las reformas que necesita urgentemente la Iglesia.

   El mismo Francisco nos está indicando todos los días los cambios de actitudes que necesitamos. Señalaré algunos de gran importancia. Poner a Jesús en el centro de la Iglesia: una Iglesia que no lleva a Jesús es una Iglesia muerta. No vivir en una Iglesia cerrada y autorreferencial: una Iglesia que se encierra en el pasado, traiciona su propia identidad. Actuar siempre movidos por la misericordia de Dios hacia todos sus hijos: no cultivar un cristianismo restauracionista y legalista que lo quiere todo claro y seguro, y no haya nadaBuscar una Iglesia pobre y de los pobres. Anclar nuestra vida en la esperanza, no en nuestras reglas, nuestros comportamientos eclesiásticos, nuestros clericalismos.

José Antonio Pagola (2013)

 

 

 

+ Otras Noticias
+ Agenda Arquidiocesana
ENLACES
ENLACES
Calendario
    Febrero 2020
  • D
  • L
  • M
  • M
  • J
  • V
  • S
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ARZOBISPADO DE HUANCAYO © 2020
Dir. Jr. Puno # 430 - Hyo. Telef. - Fax: +51 064 239189
e-mails:arzohyo@gmail.com - Secretaria
      arzocomunicacion@gmail.com - Oficina de Comunicaciones
Area Contactenos - Comunicaciones